18.7.07

Melancolía


Los esfuerzos inútiles conducen a la melancolía, se suele afirmar y también se suele atribuir la paternidad de la idea a Ortega y Gasset. Sea éste el autor o provenga la idea de bastante más antiguo, como presumo, lo cierto es que se puede comprobar empíricamente lo acertado de la formulación.

Melancólicos han quedado hoy los del PP en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados. Sus esfuerzos para sumar alguna opinión o, en su defecto, algún voto a sus posturas han sido completamente inútiles. Ni un sólo voto distinto a los propios han obtenido en ninguna de las peticiones formuladas, que han sido todas ellas rechazadas por amplia mayoría.

Nadie más ha considerado sensato que la oposición fuerce a las nuevos ministros a acudir urgentemente al Congreso a explicar sus planes en tan breve plazo, en periodo constitucionalmente vacacional, e ignorando que los ministros comparecerán a principios del periodo ordinario, y a petición propia, para explicar todo lo que fuere necesario.

El respeto al Parlamento es también, aunque el PP lo ignore, el respeto a sus tiempos y plazos, y la no utilización de los mecanismos parlamentarios sin otro objetivo que el desgaste y la desesperada busca de un titular.

Los melancólicos del PP deberían de tenerlo en cuento para poder algún día salir de la melancolía. Pero a lo mejor es que les gusta ser melancólicos.

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1 Comentarios:

Blogger Carlos dijo...

Para la mayoría de los hombres la guerra es el fin de la soledad. Para mí es la soledad infinita.
(CAMUS, Albert)

19/7/07 10:44  

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