4.12.08

Hebrón como síntoma


En la ciudad de Hebrón viven, ilegalmente, unos 650 colonos judíos, que no son habitantes originarios de la ciudad, sino que se instalaron en la misma luego de la ocupación militar israelí, provocando que los 30.000 palestinos originarios de la ciudad se vean sometidos a limitaciones extraordinarias de movimientos, controles policiales en la misma ciudad, y deban de soportar las vejaciones contínuas de los colonos ilegales.
No hablo de oídas, he estado allí y lo he visto con mis propios ojos, he visto la basura, piedras e inmundicias que los colonos instalados en los pisos superiores del centro histórico arrojan a los palestinos que viven en las plantas bajas. He visto las redes defensivas que éstos han debido instalar. He pasado los controles para cruzar desde el mercado a la mezquita. Se me ha prohibido seguir determinada calle en el centro para no molestar a los colonos.
La situación ha llegado al máximo cuando casi un millar de colonos ultraderechistas se hicieron fuertes en una histórica casa palestina del centro de la ciudad vieja de Hebrón, resisistiéndose a abandonarla pese a la Sentencia del Tribunal Supremo de Israel que declara la falsedad de los títulos de propiedad esgrimidos por los colonos.
De lo que se trata aquí es del cumplimiento del Derecho Internacional aplicable, IV Convención de Ginebra, que obliga a la potencia ocupante, Israel en este caso, a impedir cualquier depredación de los territorios ocupados a manos de los civiles de la potencia ocupante. Se trata de la ilegalidad plena y completa de toda colonización, a lo que se añade la declaración de fraude establecida por el sistema jurídico israelí.
Al fin Israel ha reaccionado y ha procedido a desalojar a los colonos, pero estos se han dedicado a vengarse con abundante destrucción de propiedades palestinas, como se puede comprobar en las noticias publicadas por la misma prensa israelí, en Yedioth Aronoth, The Jerusalem Post, y Haaretz, de distinta orientación política cada uno de ellos.
Israel está obligado por derecho a impedir las actuaciones de los colonos, y a reparar los daños que no ha evitado.
Lo que haga en este caso será un claro síntoma de cual sea el respeto israelí por el derecho, y cuales sean sus reales intenciones respecto a la paz.

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1 Comentarios:

Blogger Jordi Pedret dijo...

Nunca, nunca ni por ningún motivo, sea cual sea el contenido, publico comentarios anónimos.

Es una norma inflexible de la casa, aún cuando el anónimo deje traslucir su personalidad.

Queda dicho una vez más, y van muchas.

5/12/08 09:30  

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